Como se ha visto en
clase, una memoria de traducción es una base de datos en la que se almacenan
segmentos del texto original asociados a su traducción para el
reaprovechamiento en otras traducciones. Esta memoria de traducción ayuda a
facilitar el proceso de la traducción disponiendo de varias herramientas que se
explicarán a continuación.
Algunas de las
funciones además de la de almacenamiento de la información de las que
disponemos en estas memorias son las siguientes:
- Segmentación:
compara los nuevos segmentos con los que están almacenados en la base de datos
del ordenador. Aunque la oración sea la unidad básica de almacenamiento, el
traductor puede incorporar otros criterios a través de comas, puntos
(expresiones, palabras aisladas, etc.), cambiando la configuración según sus
necesidades.
- Compactación
- Desfragmentación
- Diccionarios,
glosarios, correcciones, etc.
Un término que
considero fundamental en estas memorias de traducción es el de fuzzy matching. Se trata de
coincidencias parciales o aproximadas que podemos encontrar y que nos pueden
ayudar en nuestro trabajo.
Estas memorias también
nos permiten la alineación de segmentos,
concepto del que ya hablé en entradas anteriores. No obstante, como con todas
estas herramientas informáticas es preciso estar muy atento al formato de
exportación con el que vamos a trabajar (normalmente TMX) puesto que esto puede
darnos muchos problemas y nos puede hacer perder mucho tiempo.
Existe un gran número
de memorias y gratuitas. De entre las memorias de traducción de pago las más
conocidas son Déjà Vu y Trados, que
se tratarán en entradas posteriores y de las gratuitas analizaremos en
profundidad Omega-T, para que
aquellos que solo quieran probar y que no quieran gastarse el dinero en una de
pago.
Tras los análisis
prácticos de cada una de las herramientas, procederé a sacar una conclusión al
respecto, así como las ventajas y los inconvenientes de cada una de ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario